Lagrimeo involuntario: causas y cuándo consultar a un especialista
El lagrimeo constante puede tener muchas causas, desde obstrucciones del conducto lagrimal hasta problemas de párpados. Te explicamos cuándo es necesaria una valoración especializada.
¿Qué es el lagrimeo involuntario?
El lagrimeo involuntario, también conocido como epífora, es la producción excesiva de lágrimas o la incapacidad del sistema de drenaje lagrimal para eliminarlas correctamente. El resultado es un flujo constante de lágrimas por la mejilla que no está relacionado con el llanto emocional.
Aunque puede parecer un problema menor, el lagrimeo crónico irrita la piel alrededor del ojo, provoca infecciones recurrentes y afecta significativamente la calidad de vida.
Causas más frecuentes
- Obstrucción del conducto nasolagrimal: el conducto que drena las lágrimas hacia la nariz se obstruye parcial o totalmente. Es la causa más común en adultos mayores.
- Estenosis del punto lagrimal: el orificio de drenaje en el borde del párpado se estrecha.
- Ectropión: el párpado inferior se voltea hacia afuera, impidiendo que las lágrimas lleguen al punto de drenaje.
- Entropión: el párpado se voltea hacia adentro, irritando el ojo con las pestañas.
- Hiperproducción lagrimal: el ojo produce más lágrimas de las que el sistema puede drenar, frecuentemente por irritación, alergia o ojo seco paradójico.
¿Cuándo acudir al médico?
Consulta a un especialista si:
- El lagrimeo es constante o frecuente por más de dos semanas.
- Presentas secreción, enrojecimiento o sensación de inflamación alrededor del ojo (posible dacriocistitis).
- El lagrimeo te impide manejar, trabajar o realizar actividades cotidianas con normalidad.
- Ya usaste colirios o tratamientos sin mejoría.
¿Cómo se trata?
El tratamiento depende de la causa. En casos de obstrucción del conducto nasolagrimal, el procedimiento de elección es la dacriocistorrinostomía (DCR), una cirugía que crea un nuevo canal de drenaje. Para problemas de párpados como ectropión o entropión, la corrección quirúrgica del párpado resuelve el problema de forma definitiva.
El Dr. Fernando Martínez Solís es especialista en vías lagrimales y realiza estos procedimientos con técnica mínimamente invasiva.
No tienes que acostumbrarte al lagrimeo
Muchos pacientes llegan a la consulta después de años de vivir con este problema, pensando que "no tiene solución". En la gran mayoría de los casos, sí la tiene.
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